Historial laboral de una persona con discapacidad

Mi nombre es Patricia Nuño, residente de Guadalajara, Jalisco, México, actualmente tengo 39 años y soy una persona con discapacidad motriz, mi diagnóstico es Artrogripósis Múltiple Congénita. A continuación, realizaré un relato de mi experiencia laboral formal, la cual comenzó cuando tenía 20 años de edad y describiré como he sido discriminada de diferentes maneras en el transcurso de la misma:

  • Del año 1999 al 2000 fui contratada en una fábrica de bolsos de una cadena de tiendas de moda, mi función era de limpieza y corrección de detalles de los bolsos para su empaquetamiento.

 

En este lugar siempre fui tratada de mala manera, nunca hubo una razón aparente, más que lo obvio, las personas con las que trabajaba no estaban acostumbradas a tratar con personas con discapacidad, de cierta manera notaba que me tenían repulsión y llegó el punto en que el ambiente laboral se volvió tan hostil y pesado que decidí salirme.

  • Del año 2000 al 2003 laboré en una empresa dedicada al monitoreo de anuncios comerciales en los diferentes medios de comunicación locales; principalmente fui encargada de revisar la duración y la correcta transmisión de los cortes comerciales de radio, posteriormente desempeñé las mismas funciones, pero de televisión.

En esta empresa hubo varias situaciones que me parecieron injustas; una de ellas fue que existían favoritismos entre mis compañeros, puesto que se les pagaba más por realizar el mismo trabajo que yo, al ver está situación decidí quejarme con mis jefes y a consecuencia de esto, amenazaron con despedirme. También tuve una relación amorosa con un compañero de trabajo que desempeñaba las mismas tareas que yo, el cual me metió en muchos problemas con mis jefes y mis compañeros puesto que, en lugar de ver mal la relación, siempre tomaron partido hacia él por ser hombre y por andar con una persona como yo, nuevamente me sentí envuelta en un ambiente de trabajo hostil y me vi presionada a renunciar.

  • En el año 2003 durante tres meses estuve en un taller de joyería, donde armaba y limpiaba la joyería para que ésta fuera llevada a las tiendas para su venta.

En este trabajo, también me trataban mal sin una razón aparente, sentía las burlas de mis compañeros de trabajo, me ofendían, no era tratada de la misma manera que los demás e incluso me sentía excluida, por lo que, al estar en un ambiente laboral tan tóxico, tomé la decisión de retirarme de ese trabajo.

  • En el año 2004 durante tres meses trabajé en el área de ventas telefónicas de una cadena hotelera, donde mis labores eran realizar llamadas para vender paquetes vacacionales.

 

En este lugar no recibí capacitación alguna para realizar mis labores, por lo que me costó mucho trabajo realizarlo y nunca hubo apoyo alguno por parte de mis supervisores, finalmente al ver que no podía con la carga laboral, decidí renunciar.

  • Del año 2004 al 2005 durante 6 meses, estuve en una empresa de paquetería y mensajería donde al principio cubría un trabajo eventual y después conseguí me dieran un contrato por tiempo indefinido en el área de producción.

En este lugar no solo fui tratada de mala manera sin alguna explicación, sino que recibí acoso por parte de una supervisora de otra área que me llamaba con apodos ofensivos haciendo alusión a mis capacidades intelectuales, también recibí acoso por parte de una compañera la cual me trataba con desprecio y en ciertos casos llegaba al contacto físico, nuevamente esto me hizo pensar que esas personas no sabían convivir con gente con discapacidad, por lo que de nuevo al sentirme en un ambiente laboral tan adverso, renuncié.

  • Del 2005 al 2006 estuve cubriendo un puesto eventual en una institución pública de asistencia social, mis funciones eran de monitoreo de anuncios de empresas específicas en radio y televisión.

Al ser una institución de asistencia social, tuve un ambiente laboral muy sano, sin embargo, solo fue un puesto eventual, al finalizar el trabajo no fui recontratada, pero aquí fui recomendada a lo que sería mi siguiente trabajo.

  • En el año 2006 durante 8 meses, estuve trabajando en una central de autobuses, para una línea de camiones en específico, primero me desarrollé como auxiliar de oficina, posteriormente estuve en el área de recaudación, donde recibía la liquidación de los conductores y de manera alterna, desempeñaba funciones en taquilla donde vendía boletos a los pasajeros.

Al principio recibí muy buen trato por parte de la persona que me había contratado, posteriormente ésta fue despedida y en su lugar contrataron a una persona que desde un principio me trató con desprecio junto con los dueños de la empresa, por lo que comenzaron a ponerme en situaciones incomodas y que por ser subordinada de ellos estaba en una escenario desfavorable, me culpaban de los errores de otros, me ponían a trabajar tareas adicionales y horas extra, incluso me movieron de taquilla, un área donde trataba con los pasajeros y en mi lugar pusieron a otra persona por predilección de mis jefes, la razón que dieron por este movimiento de empleados fue que las personas con discapacidad dábamos una “mala imagen”. También recibía acoso por familiares de los dueños, los cuales por mi aspecto físico me ponían apodos, se burlaban de mí y me decían que olía mal por lo que me rociaban limpiador diluido con agua. Aquí me sentí atrapada, ya que no sabía cómo defenderme ni a quién pedir ayuda por la manera en la que estaba siendo tratada, así que concluí que lo mejor era renunciar.

  • Durante 5 años estuve desempleada, ayudaba a mi padre y hermano en la redacción de escritos en sus respectivos trabajos, me pagaban de manera informal.
  • Del año 2010 al 2011 durante 6 meses, estuve contratada en un centro de atención telefónica para una empresa algo turbia, porque probablemente se trataba de una estafa piramidal, mi función era la atención a clientes de ésta empresa.

Aquí, irónicamente, fui discriminada por otra persona con discapacidad, ya que ella se encontraba en un puesto de mayor jerarquía y por lo tanto se aprovechaba de su posición, consecuencia de esto fue que recibí muy malos tratos por parte de mis compañeros, al no soportar esta situación y al ver que la empresa se encontraba establecida en un margen ilegal, pensé que renunciar era la decisión correcta.

  • En el año 2013 fui empleada durante 2 años de una ruta de transporte público, mis labores consistían en revisar las grabaciones provenientes de las cámaras de video implementadas en los autobuses de esa ruta, donde debía contar el pasaje y supervisar el comportamiento de los conductores.

Aquí no solo fui tratada de mala manera por tener una discapacidad, sino que, además, fui menospreciada por ser soltera y no tener hijos. Recibía burlas y ofensas por parte de mis compañeras quienes desestimaban mi discapacidad e incluso me acusaban de fingirla. Existían favoritismos al asignar horarios y carga laboral y sin consultarme, siempre resultaba yo con más días laborales y con los horarios de trabajo más pesados, intenté quejarme con mis jefes, sin embargo, está situación nunca terminó. Una compañera que era familiar de uno de los jefes, me cambiaba el horario sin preguntarme si yo podía o no cubrir dichos cambios; su argumento era que yo siendo discapacitada, soltera y sin compromisos de hogar, no tenía nada que perder si me llegaba a pasar algo por salir a altas horas de la noche en una zona peligrosa de la ciudad, una vez más decidí que renunciar era la única salida que tenía para el ambiente laboral tan adverso en el que me encontraba.

  • En el año 2015 estuve trabajando en una agencia de seguros, donde fui auxiliar administrativo, realizaba cotizaciones y pólizas de seguro, capturaba la cartera de clientes, hacía endosos para la modificación de datos en las pólizas, enviaba correos electrónicos a los clientes e incluso vendía pólizas de seguro por ese medio y por vía telefónica.

En ésta agencia solicitaban precisamente a una persona con discapacidad para realizar dichas labores, siempre el trato fue muy justo a excepción de algunas veces en las que cometía errores, nunca me sentí discriminada, sin embargo, debido a mi condición degenerativa ya no me era fácil el desplazamiento de transporte público, escaleras, caminar distancias largas, etc… Por lo que decidí renunciar por motivos de salud, en marzo del 2017 y hasta la fecha no he tenido otro empleo más.

 

Conclusión

Me gustaría decir que, en todos los trabajos mencionados anteriormente, pude aprender algo, siempre traté de tomar lo positivo de cada uno de ellos. Aprendí los procesos que existen en las joyerías y la dedicación en la fabricación de bolsas antes de llegar a las tiendas; conocí mucho acerca de los medios de comunicación del arduo trabajo que hay detrás; lo difícil que es estar en un teléfono tratando de convencer a la gente para comprar un producto o para explicarles a las personas en qué consiste el negocio en el que decidieron formar parte; entendí el arduo trabajo de los operadores del transporte público y foráneo; razoné las funciones que debe haber en una oficina y se realizar el trámite para elaborar una póliza de seguros y los requisitos que se requieren para poderlas sacar. En todos los trabajos tuve momentos de diversión, de convivencia con personas que me dejaron aprender de ellas, como todo en la vida, hubo sus momentos malos y sus momentos buenos, así que yo prefiero quedarme con los buenos, con los que me dejaron una enseñanza, de los cuales pude aprender que a pesar de mi discapacidad puedo desenvolverme en diferentes ámbitos.

Desgraciadamente, mi discapacidad ha aumentado, al igual que mi edad, por lo que me ha sido difícil encontrar un nuevo empleo desde que renuncié al último. Tengo dificultades para caminar, por lo que se me apoyó con una silla de ruedas para desplazarme, por lo que me encuentro con nuevos obstáculos para una persona con discapacidad como lo son la accesibilidad de lugares, las rampas en las banquetas y en el transporte público, baños adaptados, entre otras cosas. Por lo que en la búsqueda de empleo por consiguiente también tengo que pensar en esos requisitos para poder hacer una solicitud. Dado mis condiciones, me sería ideal trabajar cerca de casa o por lo menos desplazarme en un solo transporte público y no en varios como solía hacerlo, tener un ingreso mínimo de $4,000 pesos al mes. También me gustaría tener un negocio propio, sin embargo, no encuentro un negocio que pueda adecuar a mis habilidades y conocimientos. Siento que aún tengo un largo camino por recorrer y ahora con obstáculos más difíciles, los cuales de alguna manera tengo que superar.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *